Son viajes que se planifican con una suma de detalles difícilmente repetibles para el turista por sus propios medios, que pueden ir desde autos antiguos para transportar a los huéspedes hasta rallys en 4x4 por terrenos escabrosos o caminatas nocturnas por la selva misionera etc. Un viaje de incentivo logra no sólo incrementar la productividad del staff sino también afianzar la relación entre la empresa y su personal como así también consolidar el compromiso de estos para con la compañía. "El incentivo es único, es irrepetible, algo que la persona no se lo va a poder pagar con dinero y que jamás va a olvidar"
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